Ir al contenido principal

El cazador

Hace mucho tiempo existió  un cazador el cual contaba con un compañero qué era como un asistente de esta época, él lo acompañaba a todo lugar y así el cazador estuviera de mal humor él nunca lo abandonaba,
siempre tuvieron la oportunidad de trabajar juntos para así  conseguir más presas, pero el cazador confiaba mucho en si mismo y nunca dejó que le ayudará a tomar alguna decisión, su compañero siempre creyó en el cazador y nunca dejó de seguirlo porque creyó que su labor era sencillamente estar allí para apoyarlo en lo que él decidiera.
Una vez se encontraron con una bestia la cual el cazador muy confiado de sí mismo dijo " yo puedo con ella no hay problema" el compañero con miedo de que le pasara algo al cazador decidió hacerle caso y se apartó para dejarlo ejecutar su gran hazaña, pero pronto vio que la gran bestia estaba a punto de devorar al cazador y solo en ese momento cuando el cazador se vio casi muerto reaccionó y recordo todos los momentos donde nunca tuvo en cuenta la perspectiva de su compañero donde prefirió su propio juicio y nunca dejó que fuera evaluado por alguien más y por eso decidió hacer algo que jamás había pensado hacer, pedirle ayuda a su compañero, exclamando con una gran voz dijo... " necesito de tu ayuda" en ese momento se lanzó a ayudarlo de inmediato y juntos derrotaron a esa gran bestia.
Esto está pasando el día de hoy casi siempre preferimos nuestras decisiones nuestro juicio y nunca tenemos en cuenta la voluntad de Dios nunca ponemos a prueba nuestro juicio nunca dejamos que toquen nuestro ego, pero Dios quiere que confiemos en él y en su juicio misericordioso, porque aquellos que aman a Dios todo hobra para bien.
Muchas veces el Espíritu Santo es como ese compañero que nunca nos abandona y que así confiemos en nosotros mismos y tengamos un juicio errado, la  voluntad de Dios seguirá allí porque su intención siempre ha sido ayudarnos y por más doloroso que sea el cambio  debemos acceder a él

por que  nunca habrá mayor alegría que recibir las cosas reconstruidas después de dejarlas en las manos De Dios.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuevo comienzo

Hace mucho tiempo existió un soldado muy valiente con un inmenso sueño de salvar e implantar la paz en la tierra, esto lo llevo a lograr grandes cosas como firmar tratados de paz, impactar en la vida de un gran número de personas y cambiar la perspectiva de muchos. Estas cosas las logro con una incansable lucha por defender los principios de la vida, el buen trato, el amor, la enseñanza, la fe, respeto y mucho más. Habían algunos momentos en los que sentía no querer seguir más ya que lo invadió la duda y lo llevo a pensar que su vida se estaba consumiendo en un sin sentido y por supuesto no veía gratificaciones de su trabajo. Mucho tiempo después se dio cuenta que las cosas que había hecho durante tanto tiempo y con esfuerzo y esmero, cambió  la vida de muchas personas que se sentían solas, damnificadas y sin paz no solo en sus regiones si no en su corazones, A partir de su entrega y valentía, este gran h...

HOTMA DE LA VIDA

Así nos lo ha mandado el Señor: “Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.” Hechos 13:47

LECCIÓN APRENDIDA - Parte 1.

En un lugar muy lejano de la ciudad se encontraba una familia conformada por tres, el padre y sus dos hijos. Era un sitio donde la naturaleza abundaba igual que la calma en los alrededores, era un sitio muy cómodo para vivir, había de todo, los cultivos eran prósperos y el ganado también lo era, no había nada que faltara. Por las noches el hijo menor se quejaba de su vida, no le gustaba vivir ahí, quería ir a la ciudad a conocer gente y a disfrutar todas las cosas que habían allí. Se sentía desconsolado y abatido cada vez que escuchaba a uno de sus amigos cercanos hablar de lo bien que se la pasaba al ir a la ciudad, conocía a muchas chicas y hacia cosas que en aquel lugar no había donde. El hermano mayor le encantaba cumplir sus obligaciones todos los días, se sentía satisfecho con todo lo que tenía, no había algo más que pedir, se sentía dichoso. Se levantaba cada mañana para apreciar el alba que desde su ventana se veía bellísimo, la mezcla de tonalidades azules, naranjas...